miércoles, 19 de agosto de 2009

Judith Santopietro


Bio-bibliografía


(Córdoba, Veracruz, México, 1983). Poeta, editora y promotora cultural de las lenguas originarias de México. Actualmente es directora de Radio Nómada y Revista Iguanazul: literatura en lenguas originarias.
Mención honorífica en el XIII Premio Nacional de Cuento Carmen Báez, Morelia, Michoacán/2006 y Mención honorífica en el Premio Nacional de Poesía “Tuxtepec-Río Papaloapan”, Tuextepec, Oaxaca/2007. Premio UVM por el Desarrollo Social 2007 que otorga la Universidad del Valle de México, Sylvan/Laureate Foundation, Internacional Youth Foundation y Rostros y Voces FDS, II lugar en los L Juegos Florales Nacionales de Poesía “Lázara Meldiú”, Papantla de Olarte, Veracruz, 2009.
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Poemas


El nacimiento de la palabra

Entre la poesía sin memoria
vuelve
todo aquello del agua y la luz,
los primeros cantos fuera del caracol.

Regresa el sonido
de los hierros que se forjan,
y las piedras,
una a una,
con su enfurecido calor
recrean la ciudad
del silencio surge la evocación.

Miro el paso del hombre por un cantil,
nombra las cosas con su instinto,
y dice árbol al árbol
fuego al fuego
tierra a la tierra,
en su andar por el tiempo
cuestiona la abrumadora pendiente de los sonidos;
abre los ojos
y está pronta su historia,
una y otra vez,
escrita sobre el lomo de la roca.

La oscuridad
-fragmento-

Nadie supo balbucir la presencia,
somos un puñado de mujeres
quienes abren más y más los párpados
con la incertidumbre en la oscuridad:
en esta primera aurora de los nómadas,
hay demasiadas preguntas
que se detienen en la conciencia.


***

En el crepúsculo de la existencia,
surge la danza de mi palabra
y su savia recorre mi lengua

y su voz fecunda el mito
de los hombres del maíz,
abreva la luz naciente
cuando se tiene el profundo saber
de que todo está vivo.


***

Estar lejos,
caminar varias laderas
hasta que el follaje
impenetrable
queda atrás.

Miro alrededor
y los pies de otros sangran,
nos detenemos a observar
el brote incendiario de la vida
que cala el légamo entre las veredas.


***

Cada trazo es la imagen
de mi voz trashumante
que va de la selva al desierto
y empuja el sigilo

hace las veces de rostro,
de nacimiento en el cieno,
de metates y venados.

El fuego del caracol púrpura
incendia los cactus:
labro al animal
y su sangre en la pared
dibuja mi cuerpo:

en la roca madura
nace la figura
que proclama mi nombre.


***

La sangre emerge de la tierra
oculto río milenario
que palpita bajo el camino
donde la montaña nace
y enciende el eco primigenio:

andamos la vereda,
aquello que miramos es un balbucir del primer instinto
y sentimos la verdad de estar en el mundo.

***

En el principio
forjamos brecha con nuestras manos,
algunos se lanzaron al abismo,
despeñaron sus cuerpos.
No soportaban,
tan cercano a Dios,
el lenguaje alado de las aves.


***

La poesía del origen
se canta a cielo abierto,
brota al golpe de las piedras
cuando la chispa incendia enciende las voces.

Artes poéticas

Revista La Otra