domingo, 28 de septiembre de 2008

Mirtha Luz Pérez Robledo



[sobre el autor]

(Comitán de Domínguez, Chiapas). Libros de su autoría son A la diestra del reino (Ed. Imaginarte, 2004); En el sereno punto del mundo (Edición de autor, 2004; Ediciones "Tinta Nueva", 2006); Vacío bajo la luna y El dulce retorno (UNICACH, 2007). En su trayectoria ha recibido los siguientes reconocimientos: Premio Estatal de Poesía "Ydalio Huerta Escalante" (2001), Premio Nacional de Cuento "Carmen Baez" (2001); Premio Estatal de Poesía "Armando Duvalier" (2002), Premio Nacional de Poesía "Ramón Suárez Caamal" (2006).


[poética]

Oración para escribir poesía (fragmento)

Que cada palabra te puye hasta las venas
que te haga hervir la sangre
la congele

Que el corazón te salte
o se detenga
Que un intenso hormigueo
te recorra
o te desuelle
Pero que pase algo
cuando escribas

Porque si todo sigue como estaba
entonces las palabras
no te sirven

Que los ojos se agranden o se cierren
que algo del cuerpo se mueva
se detenga
Que algo del alma se hunda
o se sublime


Poemas

Ésta que soy (fragmento)

Ésta que soy
me mira desde adentro
se horizonta
termina de escribirse en los renglones de la sangre
en las páginas del sueño

Ésta que soy azula respiros
en los paréntesis ojos
en lo hondo del plexo solar

Se enarbola hacia la galaxia infinita
alude girasoles en los páramos asfaltados
líquenes absorbe del viento que mitiga la sed de su viaje

Ésta que soy
me mira desde adentro de otros cuerpos
se batracia
se afelina
se artropoda y pezifica
se delfina se hormiguea

Ésta que soy
desde los ojos de un poema inconcluso
desde un texto inacabado

Ésta que soy
enrarecida barca
de pronunciar un sueño me detengo
rezo los astros que se aceleran en mis palabras convocantes

Me andan las calles transparentadas de otra
copos de tiempo caen a esta realidad que me alucina

Sonoridades de lo que quiero ser y no soy
sobre la nostalgia de volverme yo
recomenzar en el principio
volverme búmerang del verbo
del tiempo
del silencio
del corazón
del ojo
de la carne
del espejo

Ésta que soy
palabra hecha mujer


Oración del valle baluncantante

Jade sonoro el valle donde vivo
el viento
oración de astros y nubes que se amarantan

Sabor a durazno en los ocasos de ámbar
y volutas de violín en el rostro cotidiano del alba

En la arcilla
la grana fosforece

En el mes de julio
millares de luciérnagas esmeraldinamente luzaladas nimban las noches
Valle sonoro el jade donde vivo


XLIV

Porque soy camino solitario
me sigo
me sigo hasta perderme
en el espeso follaje de las tardes
donde sólo me escucha el pensamiento

Soy todas las mujeres
Soy Glauque soy Medea
Antígona y Ofelia
Soy Dido
Y nadie

Sobre mi espalda
las cabalgatas de los días

Soy el camino que sigo
Sin esperar jamás
al navegante Ulises

Porque soy camino solitario
no hay necesidad de destejer
la tela de mis noches

De Vacío bajo la luna y El dulce retorno (2007)


Balada para una niña citadina

A Nadia Domique, la mujer... que soy

Se están volviendo margaritas los huesos de la niña
Que se consume como una lámpara olvidada

Una piel transparente la seduce
Para bordar en sus cabellos los pétalos de muerte

Y mis manos quietas no la tocan
Y mis ojos tristes no la miran
Y mi alma inerte no la siente

Se están volviendo secos los ojos de la madre
Que se consume como una lámpara olvidada

Una piel transparente se le escapa
Para bordar en sus cabellos el llanto de la muerte

No te vayas de mí niña de azúcar
A deshacerte entre la piel del llanto
No te vayas de mí pájara libre
Hacia el páramo frío de la ausencia

Entre tus venas danza mi silencio
Y hay un sonido mío en tus palabras

No te vayas de mí niña de azúcar
A plantar margaritas en tus huesos

No me dejes sin tus ojos
Ciega
No me dejes sin tu voz
Silente
No me dejes sin tu luz
A oscuras
No me dejes sin tu piel
Desnuda
No me dejes sin ti
Niña de azúcar

De Ruidos de colmena (2004)


Letrampa urbana (fragmento)

A Roberto Rico

Dos monedas tintinean sobre la mano extendida
que arrastra su lamento en las aceras

Hay alguien escribiendo algún poema
más allá de este ruido de metales

En un café sueñan los sueños
mientras se oye una voz que vende chicles

3 comentarios:

Balam Rodrigo dijo...

Estimada Mirtha Luz: vaya desde el sur de la ciudad de la furia un abrazo y bendiciones para vos y tu hijo. Celebro tu poesía y tu presencia en Poética Arbitraria. Ojalá pronto nos veamos en el terruño. Chau. el balam

Gonzalo Gira dijo...

Versos, versos, versos.
palabra hecha mujer.

sv

Tinta Luz dijo...

GRACIAS BALAM, VOS SIEMPRE TAN SOLIDARIO.TAMBIEN CELEBRO TU POESIA QUE ME PROVOCA. GRACIAS A LOS POETAS DE ARBITRARIA. FABIAN Y FERNANDO QUE HACEN POSIBLE ESTE ESPACIO Y ESTAS PALABRAS.PARA VOS Y PARA ELLOS. MI CARIÑO.
MIRTHA

Artes poéticas

Revista La Otra