domingo, 18 de octubre de 2009

entrevistas / Caracol de la palabra: Javier Peñalosa


Encuentro la poesía en el ejercicio de la mirada: Javier Peñalosa

Por Enrique Hidalgo Mellanes
mellanes509@hotmail.com

Javier Peñalosa M. (México, 1981) Escribe poesía, guiones y libros para niños. Lic. en Educación, egresado de la Escuela de Escritores de SOGEM y fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de poesía durante dos períodos. En el 2009 obtiene el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa convocado por El Ayuntamiento de Torreón, a través de la Dirección de Cultura, el Instituto Nacional de Bellas Artes-Conaculta, el Club Rotario de Torreón y la Universidad del Valle de México

El poeta dice que “nadie de nosotros mira directo al sol, sabemos que la luz desnuda lastima y enceguece. Para mirar atenuamos la luz, la hacemos a nuestro tamaño, la hacemos a la medida de nuestros ojos para que podamos ver. Para mí la palabra es el velo con el que acerco a mi tamaño el misterio mundo, que no es grande ni pequeño, sino maravilloso.” Esta es la charla que tuve con Javier mientras la lluvia de ciudad nos acompañaba.

Usted es poeta. Tiene ese destino de sentir de cerca la presencia de la musa, los duendes poéticos y los hechizos del corazón intenso. Eso pienso. ¿Qué siente ante las presencias de la poesía y el poema?
Creo que el poema y la poesía están sucediendo todo el tiempo independientemente de mí, su presencia es constante pero mi capacidad de percibirla y plasmarla no lo es. Particularmente, asocio la idea de las musas y del duende con un estado de ánimo, con una sensibilidad que me permite mirar y aprehender las cosas desde un punto de vista específico.

Sé que hay poéticas, formas de encontrarse con la poesía. ¿Cómo provoca ese encuentro?
Aquí tendré que volver un poco sobre la pregunta anterior; para mí, el encuentro con la poesía está dado por una cierta disposición del espíritu, por la voluntad de mirar con nuevos ojos lo cotidiano. Yo busco mis encuentros con la poesía en el ejercicio de la mirada, busco una forma nueva de ver cosas viejas, cosas que ya no me sorprenden pero que son sorprendentes en sí mismas.

¿Qué hay de extraordinario en una sábana colgada en el tendedero? Pues depende de cómo la mires, puede no decirte absolutamente nada o puedes encontrar una tensión vital increíble ahí. Qué es lo que ves. Qué es lo que buscas para tus ojos. Cuando era niño me gustaban mucho los insectos, los atrapaba y me quedaba mirándolos largo tiempo, hace unas semanas me di cuenta de que hacía mucho que no veía insectos y temí que con todos estos cambios y este crecimiento desordenado y voraz, tal vez habrían desaparecido de la ciudad. Al día siguiente empecé a ver insectos por todos lados otra vez; ellos seguían ahí, eran mi mirada y mi atención las que habían desaparecido.

Los poetas tienen un origen o algo que los atrapó en algún momento de la vida y marcó sus destinos. ¿Qué lo hizo sensible a la poesía? ¿Qué significa haber estado en la Fundación para las Letras Mexicanas, f.l.m., en dos ocasiones? ¿Qué hizo usted ahí?
Pienso que desde niño tuve una gran fascinación por las palabras, cómo sonaban, cuál era su peso, de dónde venían. Mi otro gran gusto ha sido usarlas, me encanta esa potencia que tienen para la invención, para hacer aparecer cosas que no estaban. Para mí el lenguaje es la herramienta más perfecta y misteriosa de la humanidad.

Mi experiencia en la f,l,m, fue muy rica en todos los sentidos, fue un verdadero privilegio poder concentrarme durante dos años en lo que más me gusta hacer. Además conté con la fortuna de encontrar gente muy talentosa, gente que admiro y con la que he creado un fuerte lazo de amistad.

En el 2009 gana usted el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa con el poemario Cartografía de la memoria. Platíqueme, por favor, ¿Cómo escribió este libro? ¿Cuáles son las venas que hacen vivir su poemario?
Este libro fue escrito durante el período de beca que tuve en la f,l,m aunque algunos poemas son anteriores. Cuando comencé a escribir nunca tuve en mente la tarea de hacer un libro que contara con tales o cuales características, estuve más concentrado en escribir poemas, uno por uno. Al final creo que sí hay elementos que dan continuidad y cohesión al conjunto de poemas y esto tiene que ver, una vez más, con la forma mirar, con la forma de volver a ciertos recuerdos de mi vida.

¿Qué significa para usted que su nombre esté junto al nombre de la poeta Enriqueta Ochoa? ¿Qué opina de la obra de doña Enriqueta?
Para mí es un verdadero privilegio haber obtenido este premio, estoy muy contento y muy agradecido.



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