lunes, 20 de octubre de 2008

Mónica Braun


[sobre el autor]

(Ciudad de México, 1965). licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, estudió una maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana. Es poeta, narradora y editora.

En 1994 ganó el XXVII Premio de Poesía "Punto de Partida" y obtuvo dos veces la beca para Jóvenes Creadores de FONCA en poesía (1995-1996/1997-1998).

Está antologada en los libros de poesía: Anuario del poesía 1990 (INBA, 1991), Poesía en la Facultad (UNAM, 1992), Jóvenes Creadores. Antología de Letras y Dramaturgia 1995-1996 y 1997-1998 (FONCA, 1996 y 1998), Mujeres que besan y tiemblan (Planeta, 1999), Poesía orgánica (Urania, 2000), En el rigor del vaso que la aclara el agua toma forma. Homenaje de poetas jóvenes a Gorostiza (Resistencia, 2001), Eco de voces. Generación poética de los sesentas (Ediciones Arlequín, 2004), La luz que va dando nombre. Veinte años de la poesía última en México (Gobierno del Estado de Puebla, 2007) y Animales distintos. Muestra de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los sesentas (Ediciones Arlequín, 2008); en el libro de cuentos Otro ladrillo en la pared (Selector, 1996) y en los libros de entrevistas Por sus comas los conoceréis, de Huberto Batis (Conaculta, 2001) y Arreola en voz alta (Conaculta, 2002).

Es autora del libro de poesía La luz inversa (UAM, 1996) y del libro de crónica-ficción Sexo chilango (Planeta, 2006).


[poética]

Obsesionada por encontrar siempre la palabra justa, me he quedado casi sin palabras. No tengo ya ninguna poética. Prefiero guardar silencio, escuchar, por si el poema regresa.


[selección de textos]

Pesadilla

¿Cómo se ensaya la caída sin caer? ¿Quién puede prepararse para el vértigo? Ese halo o sustancia sin textura que alarga la mano desde el sueño. El que duerme desde el fondo de sí lanza su grito. Las células revientan. Y eso en lo que no queremos pensar se extiende por el mundo. Todo lo puebla la temida voz. El sueño encarnado. Algo en nosotros lo sabe cierto. ¿De dónde viene la uña, la mano, la voz empantanada? ¿Es de quien sueña? ¿o desde otro lugar eso sucede? ¿Cómo escapar de entre esos laberintos? ¿Cómo de las olas presagiadas que a su paso nos sepultan?


Llamarada y selva

I

Toda la noche es un jaguar de espuma
óyelo montándose en mi vientre
míralo detrás de los latidos
su garra encubierta en los pezones
sus patas extendidas
hacia el encaje de luz entre las frondas


II

Le van creciendo flores a la noche
se parte la selva en dos mitades por el río
o son líquidas piernas
...................................mansas tras la lengua
Ya vuelan las yemas de los dedos
son pájaros en desbandada los latidos


III

Anda la serpiente con sus mil cinturas
su lengua irrepetible
va levantando incendios como un árbol altísimo
copas encendidas para lamer la noche de la llama
Todo en la selva es fuego en tensa calma
un vientre de mujer la selva en llamarada


Orfandad

Lo más inmediato es la certeza del dolor, la rotundidad de piedra de los pasos con que se acerca la muerte. Mi padre se extinguió a solas en un pánico sin tregua y se fue también el peso de su cuerpo sobre la tierra, de su cuerpo que ya no es él y que fue lo único que dejó para ser visto y tocado, para llevar su nombre. No sé desde qué lugar pueda oírme ahora que sus células se difuminan ni cómo amarlo desde su no existencia. Escucho su voz y ya no es suya, y no sé si estará en algún lugar del tiempo, si podré volver a verlo sin cerrar los ojos. ¿Sin ojos te veré otra vez?, pregunto. Nadie me responde.

Artes poéticas

Revista La Otra